(26/10/25)
El olvido es lo mejor
a lo que podemos aspirar.
No hay odio, no hay
rencor,
no más lágrimas.
Incomprensión, ceguera.
Nombrar tus milagros
fue en vano.
Dejo de nuevo
que me guíen las aguas
mudas, silentes
del destino,
Dejo que mi corazón sufra,
que mis manos
extrañen,
que mis ojos se
pierdan,
que mi boca te nombre,
que mi vida descubra
tu ausencia,
que tu voz se evapore,
que el amor
se olvide.