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martes, 4 de abril de 2017

Lejos

Lejos, sólo sé que estoy lejos
en el inicio y el final
de un mismo momento
en las horas, siempre las mismas
en los árboles el mismo viento
en mis ojos la imagen del desierto
barrido por la catástrofe del tiempo.

Solo veo el amanecer y el ocaso
ha desaparecido el reloj de la torre
marchan sin saber a dónde
una multitud desconcertada
nacidos solamente para ir hacia adelante.
Me preguntan por qué
y he olvidado todas las palabras.

Llegará el silencio
la quietud de las aguas del mar
se romperá el espejo
y ya no seré yo
se habrán ido estas horas,
el viento, el desierto dentro de mí
me habrá arrastrado el tiempo
todavía más lejos.

viernes, 10 de marzo de 2017

“El poeta pide a su amor que le escriba” de Federico García Lorca

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita 
y pienso, con la flor que se marchita
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal, la piedra inerte 
Ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

domingo, 26 de febrero de 2017

Ideación

Recorreré los contornos de las letras
los límites del pensamiento
un día entero en silencio
deambulando entre las nubes
en los rincones de la noche.

Heridos los versos ahora sangran
son los causantes de su propio dolor
son la larga agonía de las horas
un día de luto por la luz del sol
que muere siempre en el poema.

En cada respiración una pregunta
la misma, la que nunca se va
la que da razón a las cosas
y a todo le quita el sentido,
las raíces de la locura.

En la mente se entraña una elegía,
desaparecerán siempre al final
los recuerdos de que hubo
alguna vez sol, tiempo,
alguien que leía estas palabras.

lunes, 2 de enero de 2017

Arcanos

Dar el adiós a tiempo
a los recuerdos
de carne y hueso,
       de versos y licor,
a los besos invaluables,
a cada uno de los minutos
   inolvidables
construidos con dolor.

Se vuelve incierta
la hora del ocaso,
cuando clamo por paz,
 por cordura, por ninguna,
siendo la noche impía
         una larga súplica
  que no es mía
a la sorda Luna.

¿Cómo deshacerse de la idea
             de eternidad?
¿Cómo ignorar los arcanos
      dictados por la mente?
Es imposible huir.
Andar por laberintos
          y en ellos morir,
naciendo eternamente.