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domingo, 25 de diciembre de 2016

Un momento en particular

Un momento en particular
Ninguno
Las memorias de un rostro
que no sentía como propio
Un sentimiento difuso,
confusión.
Los largos días en silencio
El frío era mi abrigo
Una luz que se aleja
visible aún, no la ha consumido el tiempo

De esto no había recuerdos
No está en ninguna parte escrito
Los hilos se han tensado
No los toques
Te podrían herir
Mejor dejar que se rompan
Déjalo ir

Noche
¿Cómo hemos aceptado
el ir y venir de este pesar?
Siempre será así
No
Pero ahora no servirá de nada
apresurar al invierno
para que muera
y regrese otra vez

El viento llama a seguirlo
Cada paso lleva más lejos
sin importar su dirección
Es siempre el mismo sentido
el que siguen el pensamiento
y los astros
y no hay ningún otro
más que este
momento en particular.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Fúnebre

Cómo va arrastrando el tiempo
siempre salvaje como el mar
las almas que fueron un capítulo,
una idea, un verso,
en lo que solo serán recuerdos,
en lo que el olvido borrará.

La vida es el cielo
que blanco amanece
y gris se vuelve
para desahogar su pecho
congestionado de tristeza,
que a la noche perece
y al amanecer renace.

No hay palabras
en esta, la hora más oscura,
cuando parece faltar todo,
la soledad absoluta,
el dolor de la pérdida
para el que no hay cura
por el que la vigilia se alargará al alba
que para ti no llegará.

domingo, 30 de octubre de 2016

Otoño

Se marchita el año
al inundarse el aire de nostalgia,
se percibe inquietud,
un aroma dulce,
calor en el ser
al ser acariciado por el cierzo.

Se incendia el horizonte
antes de caer la noche,
larga y sosiega,
de calles frías y solitarias.

Después del rocío,
brota el dorado amanecer,
y hay de nuevo en la piel
ansiedad, música, añoro
de otros tiempos lejanos.

Hay en el cielo agonía,
un recuerdo de tristeza,
cuyo consuelo no queremos 
que llegue nunca.

viernes, 16 de septiembre de 2016

A Leopoldo María Panero (Soneto)

Perfecto es el odio, no la vida.
Panero lo dijo, con voz triunfante
al pelícano y al elefante
y al hombre de mirada perdida.

Eco del lamento del rey suicida
que va lejos con paso vacilante
trae el verso en voz desafiante
del viento atroz que nunca olvida.

El cigarrillo yace consumido
en el ocaso, último momento
del ser, del emperador derruido.

Último poema, verso perfecto,
el vestigio de haber existido,
el último aliento de un muerto.

Dos sonetos

Amaurosis


Los días son blancos y silenciosos.
La mar y los barcos que se van lejos,
ahora mis únicos compañeros,
lo único que recuerdan mis ojos.

Sin embargo, ya no son dolorosos
los recuerdos de años más complejos,
los de la playa llena de cangrejos
al huir de las olas presurosos.

Y todo será calma algún día,
ahora solo tengo que esperar
que me envuelva ese sueño voraz.

La vida va dejando de ser mía.
Nuevamente el mar me ha de llamar
para en sus olas encontrar la paz.


Teoría del tiempo

El tiempo lo dicta el movimiento,
los hechos que parecen infinitos,
los muchos poemas que hay escritos,
sobre los misterios del firmamento.

Explicar los límites del momento,
comprender el origen de los mitos,
desafiando a los dioses invictos,
a la lógica, en un duelo cruento.

Medito en la honda oscuridad,
sin intentar llegar a ningún lugar,
en vastos laberintos y misterios.

Late mi corazón en la soledad,
el sentido que no podía hallar,
y veo el origen de los sueños.

martes, 26 de julio de 2016

Black Sun, de Leopoldo María Panero

Sol negro de la melancolía
Estúpida baba de la melancolía
La vida es un cuento dicho por un idiota
Un cuento que nadie cree
Una tempestad para nadie
En el vacío donde nada el pez
El pez atroz de la nada
La vida es un cuento de brujas. Panero lo dijo.
Un mirar sin mirar en el espejismo de la locura
Donde hallo más verdades que en cualquier templo
Donde sacralizo mi corazón en honor a mi propio dios
A mi Jesús de la nada y el viento
Que flota en el viento
El viento que surge de la nada
Y que se enreda en la nada
Buscado ávidamente por el viento
En el que pierdo fácilmente mi equilibrio
Llevado por el viento como una hoja oscura
O algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
Los pájaros salen de madrugada porque temen al hombre
Y una generación ebria y estúpida se burla de nosotros
Y de los libros de las bibliotecas
En el libro oscuro de la tarde
Donde muere el gorrión en un horrible espejo
Llamado no sé si viento o hambre
Mientras el deseo infantil y egoísta nos devora
Un artista del hambre. Kafka lo dijo.

Leopoldo María Panero, Escribir como escupir, 2008.

jueves, 23 de junio de 2016

Desvarío II

Un nuevo vistazo a la existencia,
toma tiempo decidirse,
cuesta volver a existir,
cada día más

Los sueños no son una salida,
la verdadera ruta nunca la vemos,
el dolor es esa oscuridad
que no nos deja vernos

Pesa el tiempo,
se posa en nuestras mentes,
desaparecen los impulsos
solo queda observar

Y cada vez es más
la sensación de desasosiego,
en cada uno de los momentos
que podemos llamar nuestros

Al acabar los sueños
cuando no hay certidumbre
no sabemos quiénes somos
quizá es más fácil regresar

miércoles, 15 de junio de 2016

Frágiles

Las palabras frágiles de un verso
se reconstruyen aún después
del temido olvido.

Es eterno su tacto
la intensidad, inconmensurable

Las viejas páginas hablan,
por sí mismas lloran
y vuelve el extravío

Están vacías nuestras almas,
las hemos derramado todas...

sábado, 16 de abril de 2016

Escribir

Me acuerdo de mañanas y noches
en que solo
hacía de las nubes historias
y de mis palabras
nacía un mar de sensaciones
que intentaba atrapar
en lentas letras.

Se iba mi vida
en cada una de las voces
que quedaban atrapadas
en las páginas que ahora
se han ido
y están siendo eco
de mi pasado.

Hay mañanas y noches como aquellas
desde que hay recuerdos
en que vuelvo a encontrar
los mares y las nubes
y sus historias.

sábado, 20 de febrero de 2016

“La casa de los espejos”, de Leopoldo María Panero

Sin querer destruimos el mundo
Por pensar en la inmundicia
Por no saber controlar esta pavorosa belleza
Inunda la nada como un terrible espejo
Cóncavo o convexo
Depende sólo de la pupila
Sólo la pupila del viento
Y del aire que borra los espejos
Engañosos ante el ser
Que cae sobre la nada como lluvia
Donde humildemente pastorea el cieno
Que todo lo cubre como único espejo
En esta casa de espejos mentirosos
Donde sólo reina la luna y el árbol del espejo
Y Dios es sólo un espejismo
En el tentador desierto de las almas.


Leopoldo María Panero, Versos esquizofrénicos (Poemas sugeridos por los dibujos de esquizofrénicos), 2007.