sábado, 5 de febrero de 2022

La espera

Me rodea una realidad

que apenas puedo reconocer.

Hablo y solo me responde el silencio.

Mis ojos no encuentran nada

de lo que mi alma busca.

Espero sin saber qué vendrá,

o si algo alguna vez llegará

a poner fin a esta espera.

Espero sin saber cuánto

tendrá que ser que mi espíritu

tenga que esperar.


No solo me aplasta el tiempo,

sino también la incertidumbre

de no saber qué esperar,

por qué esperar,

si valdrá para algo esperar.


¿Alguien me esperará?

¿Será por mí mismo que espero

o es que eso se me exige,

es que ese corazón lejano

me espera en la distancia?


Pero no sé si pueda seguir así,

esperando sin saber qué esperar,

observando pasar la eternidad

en cada hora de esta vida

atado por la desesperación.


Quizás llegue un punto

en que deje de esperar

sin darme cuenta, sin saberlo,

en que el tiempo pase y no me percate,

en que la vida avance

y ya no pese cada instante,

en que mi alma descanse

al olvidar que espera.

Tal vez llegue en algún momento

una respuesta a la plegaria

que es esta espera.